A medida que las restricciones a la movilidad se endurecen, miles de conductores se preguntan qué pueden hacer con su coche actual. La respuesta del mercado ha sido clara: la transformación a Autogas GLP ha experimentado un boom, impulsado por conductores que buscan conseguir la Etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT) sin tener que desembolsar el precio de un vehículo eléctrico nuevo.

La normativa Euro: ¿Quién puede transformarse?
Técnicamente, casi cualquier vehículo de gasolina de inyección indirecta o directa puede adaptarse a GLP. Sin embargo, si el objetivo principal del conductor es obtener la bonificación medioambiental, hay que mirar la ficha técnica. Según las directrices de la DGT, al adaptar un vehículo a Autogas, este adopta la calificación de «vehículo a gas». Para conseguir la ansiada Etiqueta ECO, el vehículo de origen debe cumplir como mínimo con la normativa Euro 4 (gasolina), que por norma general engloba a los coches matriculados a partir del año 2006. Aquellos vehículos anteriores (Euro 3) también pueden transformarse para disfrutar del ahorro económico en combustible, aunque conservarán su etiqueta ambiental B o C.

El fenómeno de los «Tri-Híbridos» en profesionales
Uno de los datos más curiosos del sector en la actualidad es la altísima tasa de transformación de vehículos que ya son híbridos de fábrica. Taxistas, conductores de VTC (Uber, Cabify) y comerciales con flotas de Toyota Corolla o modelos similares están instalando sistemas de Autogas en sus coches híbridos. El resultado es un vehículo impulsado por electricidad, gasolina y GLP (conocidos coloquialmente como tri-híbridos), logrando autonomías combinadas superiores a los 1.200 km y un coste por kilómetro que ningún otro motor de combustión puede igualar.