Convertir un coche a Autogas puede sonar a una intervención mecánica compleja o incluso invasiva, pero en la práctica es un proceso altamente estandarizado, seguro y rápido si se realiza en un taller debidamente homologado. Para despejar todas tus dudas y mitos, te abrimos las puertas del taller y te mostramos, fase por fase, cómo convertimos tu vehículo en una auténtica máquina de ahorro.Una transformación estándar en un vehículo de gasolina suele llevar entre 2 a 5 días hábiles. Este es el recorrido exacto que hará tu coche desde que entra por la puerta del taller hasta que sale listo para rodar:

1. Estudio previo y diagnóstico del motor
Antes de tocar un solo tornillo, nuestros técnicos realizan una diagnosis electrónica y mecánica completa para asegurar que el motor está en perfectas condiciones. En esta fase se selecciona el kit de GLP (centralita, vaporizador, inyectores) que mejor se adapta a la cilindrada y potencia específicas de tu coche.

2. Instalación del depósito toroidal
Adiós al mito de perder espacio. En el 95% de los casos, instalamos un depósito de acero reforzado con forma de «donut» (toroidal) exactamente en el hueco destinado a la rueda de repuesto. De esta forma, el volumen útil de tu maletero se mantiene intacto. La boca de carga se integra discretamente junto a la tapa del depósito de gasolina.

3. Canalización y montaje en el vano motor
A continuación, se canaliza la línea de gas de forma completamente segura por los bajos del vehículo hasta llegar al vano motor. Allí se instala el vaporizador (que pasa el GLP de estado líquido a gaseoso) y la nueva rampa de inyectores. Además, se integra la nueva centralita electrónica, conectándola con la original del coche para que trabajen juntas. En el habitáculo, solo verás un pequeño y elegante botón con luces LED que te indicará el nivel de gas y te permitirá cambiar de combustible.

4. Calibración en banco y pruebas en carretera
Este es el paso crítico donde entra en juego la experiencia del instalador. Mediante un software específico, se ajustan los tiempos de inyección para que la respuesta del acelerador y la potencia sean idénticas a cuando conduces a gasolina. El cambio entre combustibles debe ser imperceptible.

5. Homologación final
Todo finaliza con la certificación oficial del taller. Te entregamos toda la documentación necesaria (proyecto técnico, certificado del laboratorio, etc.) para que puedas acudir a la ITV a legalizar la reforma sin ningún tipo de contratiempo.